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La Diabetes Gestacional (DG) es una condición que se desarrolla durante el embarazo y se caracteriza por la intolerancia a los carbohidratos, resultando en hiperglucemia de severidad variable. Un manejo adecuado es crucial para garantizar la salud tanto de la madre como del feto, minimizando el riesgo de complicaciones a corto y largo plazo. Uno de los pilares fundamentales en el tratamiento de la DG es la intervención dietética, la cual debe ser individualizada, normocalórica, equilibrada y no excesivamente restrictiva (1,2).
Este artículo tiene como objetivo ofrecer una visión general a los profesionales de la salud sobre los principios clave del plan de alimentación en la DG.
El plan de alimentación para la DG no sigue un modelo único, sino que se recomienda una alimentación saludable que ayude a controlar el aumento de peso corporal y la glucemia en sangre, considerando los objetivos de control de la DG y los patrones de la dieta mediterránea (3). La individualización del plan alimentario es primordial, adaptándose a las características específicas de cada gestante, incluyendo su entorno, estilo de vida, hábitos socioculturales, necesidades nutricionales y niveles de azúcar en sangre de la gestante (4–7).
Los principios generales que deben guiar la elaboración del plan de alimentación son (1,4,7,8):
La distribución de los macronutrientes es un aspecto esencial del plan de alimentación, en este sentido se destaca:
Hidratos de Carbono (HC)
Se recomienda que el aporte de HC se sitúe entre el 40-50% de las calorías diarias totales. Es fundamental priorizar los HC complejos, mínimamente procesados, densos en nutrientes y ricos en fibra dietética, como cereales integrales, legumbres y tubérculos. Se debe limitar la ingesta de sacarosa y alimentos con HC de absorción muy rápida (golosinas, dulces, bollería, miel, bebidas azucaradas).
Aunque se debe controlar la ingesta para evitar picos glucémicos, es crucial garantizar un aporte mínimo diario de HC para prevenir la cetosis, condición a la que las gestantes son más propensas. La fibra dietética (al menos 14 g/1000 kcal) juega un papel importante en la regulación de la glucemia y la sensación de saciedad.
La distribución de los HC a lo largo del día es clave, recomendándose 5-6 ingestas diarias para evitar hipoglucemias en ayunas e hiperglucemias postprandiales.
En gestantes que precisen insulina, es importante ajustar el reparto de HC según la dosis y el tiempo de acción de la insulina. Además, se debe educar sobre qué representa el Índice Glucémico (IG) y la Carga Glucémica (CG) de los alimentos.
Proteínas
Se recomienda que las proteínas aporten alrededor del 20% de las calorías diarias totales. Durante la gestación, es esencial un adecuado aporte para el desarrollo del feto y la placenta, especialmente en el segundo y tercer trimestre.
Se aconseja priorizar el consumo de proteína de origen vegetal (legumbres, frutos secos, semillas, cereales) y pescado sobre la de origen animal. Si se consume carne, debe ser magra y bien cocinada.
Grasas
El aporte de grasas se recomienda que suponga entre un 30-40% del total de las calorías diarias.
Los expertos detallan que es crucial limitar el consumo de ácidos grasos saturados y ácidos grasos trans de origen industrial. Por otro lado, se debe priorizar el consumo de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados.
Puedes consultar detalles sobre los macronutrientes en el Módulo 4 de la formación en diabetes gestacional.
Las mujeres con DG tienen un mayor riesgo de deshidratación debido a la hiperglucemia, que aumenta la eliminación de glucosa por la orina.
Es fundamental asegurar una hidratación adecuada, siendo el agua el líquido más recomendable. Se deben evitar las bebidas azucaradas, zumos de fruta y otros preparados. Se debe informar a la paciente sobre cómo reconocer los signos de deshidratación (aumento de la sed, mareos, boca seca, baja diuresis) y la importancia de beber incluso sin sed (1,11–13).
Consulta el artículo dónde explicamos su importancia: Hidratación y Diabetes Gestacional: Un Enfoque Esencial para Profesionales de la Salud
Existen diversos métodos para planificar ingestas saludables y equilibradas en la DG. Dos de los más utilizados y efectivos son el Método del Plato y el Plan de Alimentación por Raciones de Hidratos de Carbono.
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El manejo nutricional de la Diabetes Gestacional requiere un conocimiento profundo de los principios de la dietoterapia, la fisiopatología de la DG y las necesidades específicas de la mujer embarazada. Si bien esta visión general proporciona una base importante, la formación específica y detallada es fundamental para que los profesionales de la salud puedan ofrecer una atención de calidad y personalizada a sus pacientes con DG.
En esta se detalla exhaustivamente todos los aspectos del plan de alimentación en la diabetes gestacional, incluyendo la individualización de la dieta, el manejo de los macronutrientes, el uso del índice y la carga glucémica, las estrategias para modular la respuesta glucémica, el manejo de las hipoglucemias, las recomendaciones alimentarias específicas y las diferentes herramientas para la planificación de las ingestas.
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