4 minutos
Como el profesional de la salud sabe, la incontinencia urinaria (IU) es la pérdida involuntaria de orina y afecta a mujeres y hombres de cualquier edad, con variedad en la naturaleza y gravedad de los síntomas.
Según la International Continence Society, la IU se define como la pérdida involuntaria de orina objetivamente demostrable. Por los síntomas que se manifiestan, la IU se clasifica en:
IU de esfuerzo: debido a un esfuerzo físico o tos y estornudos que provoca un aumento de la presión abdominal.
IU de urgencia o de estrés: debido al deseo de orinar.
IU mixta: está asociada a la IU de esfuerzo y la IU de urgencia.
La IU se ha relacionado al embarazo y al parto, y parece ser que hay una correlación entre la IU durante el embarazo y la IU en el posparto. Se sabe que la mayoría de los problemas del suelo pélvico aparecen después del primer parto vaginal y que los síntomas de IU se pueden observar ya durante la gestación.
Parece ser que el parto por cesárea podría tener un efecto protector frente al parto vaginal y reducir el riesgo de IU; pero no hay suficiente evidencia científica para recomendar la cesárea como forma preventiva de IU. Además, al tratarse de una intervención quirúrgica, la cesárea supone un riesgo de morbilidad para la embarazada. Así pues, el tipo de parto será establecido según consideraciones obstétricas.
La IU es un problema de salud frecuente en las mujeres en España, pero tan solo entre el 15% y el 40% busca ayuda médica para corregirlo.
Ya sea durante el embarazo y después del parto, los profesionales de la salud especializados en obstetricia y matronas recomiendan ejercicios para reforzar el sistema muscular del suelo pélvico. Estos ejercicios promueven el refuerzo del suelo pélvico mediante contracciones voluntarias de la musculatura de la zona perineal, pero es necesario aplicarlos correctamente. Y aunque ayudan, los datos sobre su eficacia no son concluyentes.
Seguir una alimentación saludable puede prevenir factores que empeoren la IU, como la obesidad y la diabetes. Aunque no se dispone de evidencia científica directa que demuestre que la nutrición mejore o empeore la IU, los buenos hábitos como la alimentación saludable puede mantener la vejiga en buenas condiciones. Los alimentos picantes, el alcohol, bebidas gaseosas y otros alimentos podrían irritar y provocar inflamación en la vejiga, síntomas que podrían causar IU.
Y en relación con la hidratación, es importante ingerir suficiente líquido para poder orinar cada 2 o 3 horas. Las personas que padecen IU temen beber agua y así evitar pérdidas innecesarias de orina, pero se puede mantener una correcta hidratación a pesar de la IU: es aconsejable incrementar la hidratación (a base de agua) por las mañanas e ir disminuyendo la ingesta hídrica a lo largo del día. También es importante no ingerir líquidos, o alimentos ricos en agua, las dos o tres horas previas a irse a dormir por la noche, ya que así se reduce el riesgo de nicturia.
Fuente: Markland, A. D., Richter, H. E., Fwu, C. W., Eggers, P., & Kusek, J. W. (2011). Prevalence and trends of urinary incontinence in adults in the United States, 2001 to 2008. Journal of Urology, 186(2), 589–593. https://doi.org/10.1016/j.juro.2011.03.114
Este gráfico muestra los diferentes grados de deshidratación en función del color de la orina. Una orina clara y amarilla es signo de un buen estado de hidratación, por el contrario, una orina oscura puede mostrarnos signos de deshidratación importante. Se puede mostrar al paciente este gráfico para que pueda identificar su grado de hidratación de forma sencilla. Si no es el adecuado, sirve para sensibilizarle sobre la importancia de hidratarse. Beber suficiente agua es imprescindible para prevenir la deshidratación. En el caso de la mujer embarazada y lactante, recordemos que lo recomendado es ingerir 3 litros de agua total (entre líquidos y alimentos).
6 Septiembre 2024
4 minutos
Cambios después del nacimiento del bebéEl postparto, también conocido entre los profesionales de la salud como puerperio, es el periodo de tiempo que abarca desde el momento del nacimiento del bebé hasta 6 semanas después (en algunos casos puede tener una duración mayor). Durante esta etapa la madre experimenta diversos cambios a nivel físico, hormonal, mental y emocional. Los más comunes son: estrés físico, estreñimiento, agotamiento, pocas horas de descanso, demanda del recién nacido, falta de atención, inestabilidad emocional (1–4).
Importancia de la alimentación saludable y equilibrada durante el postpartoAlimentarse de forma sana y equilibrada es ...
2 Abril 2024
3 minutos
Como ya comentamos en el artículo Ejercicios recomendados tras el parto, los recién nacidos requieren atención las 24 horas del día. Durante las dos primeras semanas es posible que la madre experimente cambios leves en el estado de ánimo, preocupación, infelicidad y, sobre todo, agotamiento: es lo que se denomina baby blues o tristeza posparto. El profesional de la salud sabe que, transcurridas dos semanas tras el nacimiento de la criatura, si esos sentimientos y emociones se agudizan o persisten, es posible que la madre padezca depresión posparto. Y es muy importante que reciban tratamiento médico y cuidados ...